Recién Actividades del Ministerio
Dios exige que defendemos
los indefensos, hasta los prenacidos. Leemos en Salmo
82: 3, 4 -- "Defended al débil
y al huérfano; haced justicia al afligido
y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado;
libradlo de mano de los impíos." Con
el progreso en la ciencia, ahora sabemos mejor que nunca que el
niño en el vientre es un humano ser. El aborto es la matanza
del aquel niño. Entonces, parte del
ministerio de Ministerios de Renovacíon es defender los prenacidos en frente de
una clinica de abortos en Austin, Texas. Allí ofrecemos
informacíon sobre el desarrollo del niño en el vientre, los
muchos riesgos del aborto, como puede obtener ayuda, y como el
aborto es un pecado. Cinco días cada semana, yo y otros
ayudantes están en frente de una clinica para ministrar. Hasta el
20 de mayo, 2003, 34 madres han escogido la vida en
lugar de la muerte. Oremos, mostramos los fotos grandes de los
resultados de los abortos, predicamos, y ofrecemos informacíon.
Ministramos desde propiedad publica en frente de la clinica.
Entonces, el pueblo cristiano -- la iglesia--debe ser la voz de la rectitud.
Pero, ¿que sucede
cuando la iglesia abondona su responsibilidad? Estamos agobiados por la
pornografia, la homosexualidad, la violencia hasta en las escuelas
publicas, y otros pecados. Jesus dio la responsibilidad de resistir el malvado
a los cristianos por decirnos en Mateo 5: 13, "Vosotros sois la sal de la tierra;
pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada?" El
aborto pudiera dejar en algunas semanas si la iglesia estadounidense obedecería
los mandamientos de Díos, pero hasta ahora la gran mayoría de las
iglesias han rehusado levantar su cruz y seguir Jesus.
Entonces, por la falla de la iglesia estadounidense,
unos 41 milliones de niños han fallecidos, y el aborto ha
continuado por 30 años. A los ojos de Díos, somos
culpables y merecemos el juicio de El. Entonces, en el mes de
marzo, por la direccíon clara del Señor, nos fuímos a una iglesia en
la ciudad de Austin, Texas para pedirnos ayudarnos defender los
indefensos. Allí predicamos y repartimos hojas de informacíon.
Pero ningún miembro de esta iglesia conservativa y muy grande se nos ha reunido
en obedecer este mandamiento, ni tampoco se ha comunicado con nosotros.
La predicación del evangelio sigue.
En cooperación con la Iglesia Monte Calvario de Nuevo Laredo, pastoreado por Efraín Fernandez García, yo y unos miembros de mi iglesia repartimos ropa y alimentos y predicamos en los meses de febrero y mayo. Se hicieron algunas decisiones por Cristo.